COSTUMBRES LOCALES
Una breve lista de lo que debe y lo que no debe hacer para ayudar a los visitantes a adaptarse y a mezclarse con la población local.
Debe
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Dé la mano cuando le presenten a alguien. Es posible que las mujeres conservadoras con velo no le tiendan la mano.
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Levántese cuando salude a alguien.
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Cuando termine de beber su taza de café árabe, agite la taza de un lado a otro para indicar al anfitrión que no desea beber más. Si le apetece tomar más café, basta con que acerque la taza a la persona que lleva la cafetera.
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Acepte la invitación de tomar café árabe de su anfitrión, pues el café es un símbolo cultural importante de hospitalidad que se ofrece y se acepta como un gesto de buena voluntad por ambas partes.
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Lleve bastante cambio encima, ya que muchos jordanos normalmente no llevan suficientes monedas sueltas.
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Dé a los camareros una propina de aproximadamente el 10% del precio de la cuenta en señal de gratitud (a no ser que el precio del servicio esté incluido en la cuenta total).
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Redondee al alza la tarifa del taxi cuando pague.
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Regatee con los vendedores cuando salga de compras.
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Vista discreta y de forma conservadora cuando visite lugares públicos de Jordania.
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Tenga en cuenta que los árabes guardan una distancia menor cuando hablan con alguien que los occidentales.
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Aproveche la oportunidad de consumir bebidas alcohólicas, pero no en lugares públicos al aire libre.
No debe
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No interrumpa ni pase delante de un musulmán que pueda estar rezando en un lugar público.
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No consuma comida, refrescos o cigarros en lugares públicos durante el mes sagrado del Ramadán.
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No se vista de forma provocativa para pasear por la ciudad.
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No se asuste si algún conocido le besa en las mejillas al encontrarse con usted, ya que los árabes se besan tradicionalmente en ambas mejillas en un cálido gesto de bienvenida y afecto.
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No se sienta incómodo si su anfitrión insiste en ofrecerle más comida porque los árabes tradicionalmente consideran la comida un símbolo importante de hospitalidad, generosidad y buena voluntad, es decir, ¡cuanto más, mejor!
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No se sienta obligado a dejar propina a los taxistas. Las propinas en ese caso no son necesarias, aunque se agradecen.
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